(esta parte fue escrita hoy domingo a medio día)
Lo curioso de este libro es la lejanía del protagonista principal, Fernández. Alfonso Fernández, casi que ni me acuerdo del nombre porque casi que ni se nombra. Las veces que se habla de él son poquísimas y sin embargo está ahí todo el tiempo en medio de hechos, pero uno no lo ve, se lo imagina como un espectador de asesinatos, suicidios, horrores urbanos cotidianos, pero el solo está ahí, mirando, entendiendo, sin opinar, sin saber que siente, si siente? Se pregunta uno porque Fuguet escribió un libro así, tan periodístico, acaso eso es una excusa para alejar-se del protagonista? Para no adentrarse en él? Para no contarnos más acerca de sus miedos, de sus dudas, de sus contradicciones? Creo que si es una forma, la forma en que está escrita este libro, de mantener a un protagonista alejado de lo que es o mantenernos a nosotros alejado de descripciones más psicológicas, y es muy extraño, es casi antiliterario. Es demasiado sutil, yo no sé a qué horas creció Fernández, pero creció, no sé a qué horas dejó en parte sus miedos, pero los dejó, no sé a qué horas decidió enfrentarse a la realidad de afuera y a la propia, joven y adulto, pero lo hizo, lo hizo silenciosamente lo hizo indirectamente para el lector.
Hay gente así, no sabes a qué horas cambian, pero cambian, no hablan de sus cambios mas profundos pero de pronto los ves ser otros seres que no pensaste que serian (valga la redundancia). Hay gente que no te cuenta y de pronto los vez maduros y crecidos y dejando atrás todo eso que un día uno creyó nunca iban a dejar. Gente que no avisa, que no dice, solo se pierden en sí mismos y un día vuelven siendo los mismos pero sin tantas oscuridades. Gente que es espectadora, si, espectadora, ni siquiera ya protagonista, de hechos propios o externos que los cambian, pero con un proceso silencioso y solitario, proceso que uno querría conocer, pero que uno no conocerá, procesos innombrables para ellos, pero existentes y solo verificables con conductas y hechos, como este libro, solo verificable con hechos y comportamientos.
Ya sé que escribí mucho sobre este libro, solo trato de entender (porque me importa mucho, evidentemente) como a alguien le puede gustar y releérselo :s
(esta parte fue escrita el sábado a las seis de la tarde)
Si fuera por mí no me lo hubiera leído este libro, siquiera comprado, siquiera sacado de la biblioteca… además mejor aclaremos que me faltaron cien páginas, de las 400 interminables. Y no es que no haya hecho eso nunca con un libro, irme de repente a su final a ver qué, lo hago cuando estoy tremendamente aburrida… ya después de leer las tres cuartas partes de un libro no lo suelo dejar sin terminar, pero este ya lo boto bien lejos. Así como quisiera botar muchas cosas bien lejos, como las cosas que uno no entiende, como la gente complicada, si, como la gente complicada.
Pero este libro no es complicado, todo lo contrario, es bastante simple, digo yo superficial en el sentido literario, si tal cosa pueda existir, no es un libro que te haga pensar por sus frases, ni por sus párrafos, ni por sus historias, es un libro que te hace pensar por toda su historia completa. Pero a mí no me gustan los libros así, prefiero esas historias que me hacen pensar y sentir pagina por pagina o al menos capitulo por capitulo.
No, voy a decir que no tengo nada que escribir sobre este libro, pero estoy cansada, no del día, ni de haberme acostado anoche a las 4 am, mas estoy cansada es como de no entender como a alguien le pueda gustar este libro, como es que alguien tiene que dar tantas vueltas para llegar a puntos significantes como en el libro, estoy cansada de tratar de entender a la gente que siente de otras formas o que prefiere sentir a través de otras cosas, mas no no muy directamente con ellos mismos.
No entiendo esta literatura, no entiendo tanta forma impersonal de ver el mundo, cualquier mundo, y eso me cansa. Y no es culpa de Fuguet, claro está (porque yo no digo claramente), veremos que ofrecen sus otros libros, si son como el inicio, el final y algunos apartes de este, lo encuentro más a mi gusto.
Gente, yo no soy esto, pero tanta cosa indirecta o tanta falta de contacto directo con lo significativo, lo importante, lo que se siente, me abruma mucho, mucho.
La literatura no es eso Faundez, un escritor no tiene a los personajes ya hechos y sabe todo lo que les va a pasar, si eso fuera así, entonces pasarían cosas como este libro aburrido. Ese hecho de que los escritores no tengan tan definidos a sus personajes o sepan exactamente lo que les va a pasar cuando escriben… eso, eso es lo que hace a la literatura, ese desconocimiento de los personajes es lo que les da la capacidad de irse adentrando mas profundamente en ellos, en la medida en que se van creando... si ya están creados, no entras, no entras en ellos y entonces todo resulta desgraciadamente superfluo.
Uno no va a decir que no hay cosas que decir después de medio leer este libro, si si si todo eso de la paternidad y de lo que es la literatura en verdad, lo urbano en la literatura y seguro que otras cosas mas… pero que mas da, ya ni me quedan ganas, creo que no vale la pena, ni te rompe la cabeza, ni te sorprende profundamente, solo te muestra lo que pasa, así haya crecimiento del personaje. Yo ni lo veo, quizá si, si pasó, pero no de la forma en que a mi me gusta ver crecer a los personajes, no solo con hechos, vamos, ya esta, estoy harta de leer libros que muestren solo hechos…
8 de mayo de 2011
20 de marzo de 2011
Never let me go - Kazuo Ishiguro
Veamos, cuantas cosas he querido decir de este libro, cuantos sentimientos suscitados, cuantas comprensiones y recuerdos abordados, cuantos personajes relacionados con la vida real, la mía, la propia, la de otros, la de los de alrededor.
Al principio me pareció aburridísimo, lo diré, con el pasar de las hojas y el tiempo me vine acordando de cosas… de niños en internados… de niños en colegios… de la opresión de niños en colegios y de pronto me vi en este ámbito de un internado imaginándome como habrá sido la vida de “otros” y ya no pude parar. La vida sin padres, la vida de los infantes abandonados, de los que no saben que es crecer en una familia, de los que son burlados por cuasi la sociedad entera.. la vida de los que no tenían el abrazo de las buenas noches de los padres, los regalos nimios, juguetes, pendejadas significativas, en fin.
Después esto se convirtió en otra cosa, en otra cosa casi completamente diferente, casi oh si, casi, en algo oscuro y sombrío como lo diría el mismo autor, en algo tan desoladoramente triste que recordarlo duele aun.
En si no importa mucho que esto se trate de niños clonados que crecen hasta ser adultos, para donar órganos, en sí y como siempre se trata en las novelas de Ishiguro, se trata de “lo que no fue”, de lo que no pasó. Pero esta vez con una melancolía que destroza el corazón, esta vez, él, Ishiguro si nos hace doler por completo eso “que no fue”. Convirtiéndose para mí en el maestro de este arte, de mostrarnos las historias de vidas simples, sin dejar de ser hermosas y sobretodo dignas, pero vidas que perdieron un tiempo, un algo donde ya después era tarde.
Le cuesta a uno reponerse de este libro, queda ese dolor inmenso de los que lucharon por cosas simples como el amor, digo que el amor es una cosa simple? Oh si, cuando sabes a quien amas de verdad sí que es una cosa simple; por aquellos que lucharon por cosas aun más simples como una vida “normal”, digo normal? Si, con un trabajo simple como ser el vigilante de un parque o ser la vendedora de una tienda de ropas. Nunca han visto con que cierta satisfacción algunas personas hacen estos trabajos? Como si hubieran logrado la vida en ello? Pues así es, y uno con ambiciones ultraterrestres….
Que da el dolor de muchas cosas, el dolor del arte, el dolor del arte desperdiciado, habrá de ser el arte desperdiciado? Quizá a veces parezca el arte un desperdicio, quizás parezca a veces un desperdicio eso que nos conecta con nosotros mismos…. Con nuestra alma, eso se ve tan desperdiciado en los otros afanes de esta sociedad… no se porque digo esto, quizá y yo misma aun lo siga viendo así….
Ah si, por último, y como para completar con broche de oro, esto vuelve a cambiar por completo , si por completo, y de pronto Hailsham, el internado, donde crecieron estos niños, ya después adultos, Hailsham se convierte en el tesoro, en un tesoro, en el tesoro de sus corazones, porque así es, no hay infancia que no guarde tesoros, no hay infancia por mas olvidable que quiera ser… que no guarde esos momentos, esos recuerdos que nos ayudan a vivir por el resto de nuestras vidas, quizá allí este nuestra alma, nuestra esencia
Al principio me pareció aburridísimo, lo diré, con el pasar de las hojas y el tiempo me vine acordando de cosas… de niños en internados… de niños en colegios… de la opresión de niños en colegios y de pronto me vi en este ámbito de un internado imaginándome como habrá sido la vida de “otros” y ya no pude parar. La vida sin padres, la vida de los infantes abandonados, de los que no saben que es crecer en una familia, de los que son burlados por cuasi la sociedad entera.. la vida de los que no tenían el abrazo de las buenas noches de los padres, los regalos nimios, juguetes, pendejadas significativas, en fin.
Después esto se convirtió en otra cosa, en otra cosa casi completamente diferente, casi oh si, casi, en algo oscuro y sombrío como lo diría el mismo autor, en algo tan desoladoramente triste que recordarlo duele aun.
En si no importa mucho que esto se trate de niños clonados que crecen hasta ser adultos, para donar órganos, en sí y como siempre se trata en las novelas de Ishiguro, se trata de “lo que no fue”, de lo que no pasó. Pero esta vez con una melancolía que destroza el corazón, esta vez, él, Ishiguro si nos hace doler por completo eso “que no fue”. Convirtiéndose para mí en el maestro de este arte, de mostrarnos las historias de vidas simples, sin dejar de ser hermosas y sobretodo dignas, pero vidas que perdieron un tiempo, un algo donde ya después era tarde.
Le cuesta a uno reponerse de este libro, queda ese dolor inmenso de los que lucharon por cosas simples como el amor, digo que el amor es una cosa simple? Oh si, cuando sabes a quien amas de verdad sí que es una cosa simple; por aquellos que lucharon por cosas aun más simples como una vida “normal”, digo normal? Si, con un trabajo simple como ser el vigilante de un parque o ser la vendedora de una tienda de ropas. Nunca han visto con que cierta satisfacción algunas personas hacen estos trabajos? Como si hubieran logrado la vida en ello? Pues así es, y uno con ambiciones ultraterrestres….
Que da el dolor de muchas cosas, el dolor del arte, el dolor del arte desperdiciado, habrá de ser el arte desperdiciado? Quizá a veces parezca el arte un desperdicio, quizás parezca a veces un desperdicio eso que nos conecta con nosotros mismos…. Con nuestra alma, eso se ve tan desperdiciado en los otros afanes de esta sociedad… no se porque digo esto, quizá y yo misma aun lo siga viendo así….
Ah si, por último, y como para completar con broche de oro, esto vuelve a cambiar por completo , si por completo, y de pronto Hailsham, el internado, donde crecieron estos niños, ya después adultos, Hailsham se convierte en el tesoro, en un tesoro, en el tesoro de sus corazones, porque así es, no hay infancia que no guarde tesoros, no hay infancia por mas olvidable que quiera ser… que no guarde esos momentos, esos recuerdos que nos ayudan a vivir por el resto de nuestras vidas, quizá allí este nuestra alma, nuestra esencia
Retrato de una dama - Henry James
Es raro que yo venga a leer este libro cuando ya tan poco leo… muchas preguntas es lo que queda al terminarlo, unas ganas insaciables de estar al lado de Isabel Archer, abrazarla, llorar con ella y nada más. Una mujer valiente para mi es: una mujer que se atreve a No tener hijos, y hasta a no casarse, lo cual es un acto supremo, es una confrontación directa a la soledad humana, directa, profunda, única, certera y de lo mas trascendental que alguien pueda hacer, mas, si, una mujer, según este supuesto final abierto, para mi Isabel deberla terminar así.
Para mi Isabel Archer viviría el resto de sus días en cuasi soledad, sin hombre alguno a su lado, sin hijo alguno a su lado, y eso para mí es lo que en realidad la haría tan impresionante, lucida, brillante, hermosa e increíble como lo dice Henry James.
Es extraño, ella añoraba la libertad como nadie, pero terminó sin casi un gramo de libertad, o acaso para encontrar la libertad debemos ser encarcelados primero? O acaso el deseo de una libertad genuina lleva un proceso tan doloroso? Tan poco placido como uno iba suponiendo iba a ser la vida de esta protagonista?
Siempre el control de la propia vida es la piedra angular que nos explica lo fácil que es perder la libertad… el control y una exacerbada idea de lo correcto, de lo bueno, de lo debido, de la moral, de la ética (y no hablo de religiones). Esto de No permitirse equivocarse puede llevar a las PEORES equivocaciones en la vida. Y quien no trata de controlar su vida, de que su vida siga un camino resto, diáfano, claro…
Solo diré algo mas, hay mujeres muy Fuertes, pero también hay hombres muy Fuertes y cuando una mujer fuerte encuentra un hombre fuerte es el fin, ya no hay mas, es como si se agotaran las posibilidades, un hombre demasiado fuerte te arrastra, te lleva, puede ser tu perdición o tu vida, o la muerte, el amor de un hombre fuerte, determinado, increíble, de inagotable imaginación, de ideas tan claras se convierte en irremplazable, se convierte en un imán y es como si ya no pudieras hacer mas... y a la pobre Isabel le fue peor, porque ella se encontró a dos hombres de voluntad implacable, de orgullo impenetrable, de egocentrismo exacerbado, , los dos la amaban con un amor tan fuerte e implacable, no importa lo miserables que pudieran llegar a ser esos hombres, lo interesados o lo posesivos, lo brillantes u oscuros, pero la amaban, y el amor no cuenta nada, porque cuando un hombre sabe de una forma tan absolutamente clara lo que quiere, no hay nada que lo detenga para obtenerlo, así no haga nada.
Para mi Isabel Archer viviría el resto de sus días en cuasi soledad, sin hombre alguno a su lado, sin hijo alguno a su lado, y eso para mí es lo que en realidad la haría tan impresionante, lucida, brillante, hermosa e increíble como lo dice Henry James.
Es extraño, ella añoraba la libertad como nadie, pero terminó sin casi un gramo de libertad, o acaso para encontrar la libertad debemos ser encarcelados primero? O acaso el deseo de una libertad genuina lleva un proceso tan doloroso? Tan poco placido como uno iba suponiendo iba a ser la vida de esta protagonista?
Siempre el control de la propia vida es la piedra angular que nos explica lo fácil que es perder la libertad… el control y una exacerbada idea de lo correcto, de lo bueno, de lo debido, de la moral, de la ética (y no hablo de religiones). Esto de No permitirse equivocarse puede llevar a las PEORES equivocaciones en la vida. Y quien no trata de controlar su vida, de que su vida siga un camino resto, diáfano, claro…
Solo diré algo mas, hay mujeres muy Fuertes, pero también hay hombres muy Fuertes y cuando una mujer fuerte encuentra un hombre fuerte es el fin, ya no hay mas, es como si se agotaran las posibilidades, un hombre demasiado fuerte te arrastra, te lleva, puede ser tu perdición o tu vida, o la muerte, el amor de un hombre fuerte, determinado, increíble, de inagotable imaginación, de ideas tan claras se convierte en irremplazable, se convierte en un imán y es como si ya no pudieras hacer mas... y a la pobre Isabel le fue peor, porque ella se encontró a dos hombres de voluntad implacable, de orgullo impenetrable, de egocentrismo exacerbado, , los dos la amaban con un amor tan fuerte e implacable, no importa lo miserables que pudieran llegar a ser esos hombres, lo interesados o lo posesivos, lo brillantes u oscuros, pero la amaban, y el amor no cuenta nada, porque cuando un hombre sabe de una forma tan absolutamente clara lo que quiere, no hay nada que lo detenga para obtenerlo, así no haga nada.
2 de enero de 2011
El libro de Rachel - Martin Amis
Ciertamente esta reseña no podía escribirla con un té al lado, así que me tomo un café sin azúcar y como ponqué Ramo porque es media mañana y estoy cansada.
Porqué tienes que ser tan asqueroso Martin Amis? Siempre que termino un libro tuyo digo no me leo ni uno más de este y vuelvo y caigo redondita tarde o temprano, como esa pobre personaje de tu libro Rachel, cae redonda.
Siempre espero que tus personajes se reivindiquen de alguna u otra forma y a veces me lo creo que se han reivindicado pero al final le pegas una patada a la ilusión de los pobres lectores.
Saben porque no me puedo tomar un té mientras escribo esto? Porque quedaría como la pastelosa, ingenua, delicada, sutil, femenina, pura, inocente Rachel. Bueno haciendo una analogía entre esas idioteces de “tomar el té” y las mujeres, en fin.
No tienes que ser tan extremista Martin Amis, una mujer y un hombre también pueden ser unos bastardos, unos cochinos y también pueden ser delicados, sutiles y clásicos en la cama. No? No te lo crees? Todavía tienes que dividir a las mujeres entre putas e inocentes? Y a los hombres entre bastardos y tontarrones? O los hombres todavía dividen a las mujeres entre putas e inocentes?
No hay nada de malo en ser Rachel y esperar a que te hagan todo como una princesita y no hay nada de malo en ser, también, Gloria y hacer “cochinadas” en la cama. Oh veamos “cochinadas” el sexo tan mitificado, taaaaaan!!!
Uhm no, el mundo, el amor, las parejas no deberían dividirse entre las sucias y las pulcras, entre las espontaneas y las obsesivas controladoras, entre las hipocrititas y las confrontativo, entre las que se autoengañan y las que se lo dicen todo. Pero a veces pasa o pasa mucho? Y este libro me hace pensar en esas parejas que nunca fueron capaces de reírse de sus propios pedos, o decirle al otro por la mañana ”tienes aliento de dinosaurio”, o esas parejas que se excusan de sus imperfecciones, de sus granos en la cara, de sus ronquidos, que se excusan de sus “temores” , de su patetismo, de sus peores historias. Parejas que se excusan y evaden sus oscuridades, esas parejas que crean una ilusión de gente sana, sin problemas, que ya supero todos sus traumas, parejas que se engañan en sus historias de vida, parejas como Rachel y Charles Highway
Cuando Rachel se mea en la cama de Charles y este se despierta y la encuentra sentada ala lado de la chimenea apenada y el va y se le arrodilla diciéndoles “no te preocupes yo me orine en la cama hasta los 18 años” que clase de actitud es esta? Cuando Charles trata de que la princesa Rachel se lo mame y esta no puede y hace cara de asco y a parte Charles se siente apenado y no es capaz de decirle nada, que clase de actitud es esta? Cuando Rachel le dice a Charles que le ha mentido con respecto a su padre, que la verdad es que su padre labandono a ella y a su madre y jamás en la vida volvió a hablar con el, y Charales siente que Rachel es una idiota por no haber sido capaz de decirle la verdad desde el principio, pero la convence de que sigue siendo encantadora como siempre… que rayos hacen?
Bueno supongo que esto pasa en todas las parejas: 1. o se excusan ambos de sus defectos, se los toleran impíamente, hacen como si nada pasara, como si no les molestara en absoluto y siguen así eternamente (lo cual es la opción más patética). Ese tipo de parejas abundan en esta sociedad colombiana de estrato 3 pa’rriba y entre mas arriba Peor; 2 o se confrontan, le dices lo mucho que te molestan sus defectos, se lo dices toda a vida, peleas toda la vida, te jodes toda la vida; 3. o como Charles, eres un malparido hipócrita que jamás le dice nada Rachel de lo que le molesta pero vive quejándose siempre, y sigues siendo un doblemente malparido Charles y abandonas a Rachel con un niño a bordo sin decirle que eres su padre, como “todo un hombre” (según Charles), y el tipo se va a estudiar literatura en Oxford, uhm que mal quedan parados los literatos y los de Oxford.
Oh bueno Rachel tampoco se salva de su patetismo, ella vuelve con su exnovio (apenas termina con Charles) que jamás le hizo sentir un orgasmo, Charles si lo hacía, oh bueno Charles tenia cosas buenas en la cama y el libro resulta muy caliente a ratos. Por eso ellibro es un asco, los dos personajes al final resultan siendo terriblemente patéticos, en fin.
Lo mas triste es que hubo amor, oh si créanme, hubo amor, pero ellos mismos aplastaron el amor, el amor no tiene la culpa de nada, pero el amor tampoco nos salva, no el amor romántico, quizás solo el amor propio nos salve, el amor romantico solo esta ahí, va y viene, y ellos se destrozaron el corazón.
El libro es regular, no es el primero de Martin Amis? solo es un borrador de todo lo que serán sus libros, una premonición, si lo hubiera escrito a los 50 hubiera sido increíblemente mejor. A ratos resulta muy romántico meloso, o muy caliente o muy adolescente, en fin es extremista y a ratos un tanto superficial.
Porqué tienes que ser tan asqueroso Martin Amis? Siempre que termino un libro tuyo digo no me leo ni uno más de este y vuelvo y caigo redondita tarde o temprano, como esa pobre personaje de tu libro Rachel, cae redonda.
Siempre espero que tus personajes se reivindiquen de alguna u otra forma y a veces me lo creo que se han reivindicado pero al final le pegas una patada a la ilusión de los pobres lectores.
Saben porque no me puedo tomar un té mientras escribo esto? Porque quedaría como la pastelosa, ingenua, delicada, sutil, femenina, pura, inocente Rachel. Bueno haciendo una analogía entre esas idioteces de “tomar el té” y las mujeres, en fin.
No tienes que ser tan extremista Martin Amis, una mujer y un hombre también pueden ser unos bastardos, unos cochinos y también pueden ser delicados, sutiles y clásicos en la cama. No? No te lo crees? Todavía tienes que dividir a las mujeres entre putas e inocentes? Y a los hombres entre bastardos y tontarrones? O los hombres todavía dividen a las mujeres entre putas e inocentes?
No hay nada de malo en ser Rachel y esperar a que te hagan todo como una princesita y no hay nada de malo en ser, también, Gloria y hacer “cochinadas” en la cama. Oh veamos “cochinadas” el sexo tan mitificado, taaaaaan!!!
Uhm no, el mundo, el amor, las parejas no deberían dividirse entre las sucias y las pulcras, entre las espontaneas y las obsesivas controladoras, entre las hipocrititas y las confrontativo, entre las que se autoengañan y las que se lo dicen todo. Pero a veces pasa o pasa mucho? Y este libro me hace pensar en esas parejas que nunca fueron capaces de reírse de sus propios pedos, o decirle al otro por la mañana ”tienes aliento de dinosaurio”, o esas parejas que se excusan de sus imperfecciones, de sus granos en la cara, de sus ronquidos, que se excusan de sus “temores” , de su patetismo, de sus peores historias. Parejas que se excusan y evaden sus oscuridades, esas parejas que crean una ilusión de gente sana, sin problemas, que ya supero todos sus traumas, parejas que se engañan en sus historias de vida, parejas como Rachel y Charles Highway
Cuando Rachel se mea en la cama de Charles y este se despierta y la encuentra sentada ala lado de la chimenea apenada y el va y se le arrodilla diciéndoles “no te preocupes yo me orine en la cama hasta los 18 años” que clase de actitud es esta? Cuando Charles trata de que la princesa Rachel se lo mame y esta no puede y hace cara de asco y a parte Charles se siente apenado y no es capaz de decirle nada, que clase de actitud es esta? Cuando Rachel le dice a Charles que le ha mentido con respecto a su padre, que la verdad es que su padre labandono a ella y a su madre y jamás en la vida volvió a hablar con el, y Charales siente que Rachel es una idiota por no haber sido capaz de decirle la verdad desde el principio, pero la convence de que sigue siendo encantadora como siempre… que rayos hacen?
Bueno supongo que esto pasa en todas las parejas: 1. o se excusan ambos de sus defectos, se los toleran impíamente, hacen como si nada pasara, como si no les molestara en absoluto y siguen así eternamente (lo cual es la opción más patética). Ese tipo de parejas abundan en esta sociedad colombiana de estrato 3 pa’rriba y entre mas arriba Peor; 2 o se confrontan, le dices lo mucho que te molestan sus defectos, se lo dices toda a vida, peleas toda la vida, te jodes toda la vida; 3. o como Charles, eres un malparido hipócrita que jamás le dice nada Rachel de lo que le molesta pero vive quejándose siempre, y sigues siendo un doblemente malparido Charles y abandonas a Rachel con un niño a bordo sin decirle que eres su padre, como “todo un hombre” (según Charles), y el tipo se va a estudiar literatura en Oxford, uhm que mal quedan parados los literatos y los de Oxford.
Oh bueno Rachel tampoco se salva de su patetismo, ella vuelve con su exnovio (apenas termina con Charles) que jamás le hizo sentir un orgasmo, Charles si lo hacía, oh bueno Charles tenia cosas buenas en la cama y el libro resulta muy caliente a ratos. Por eso ellibro es un asco, los dos personajes al final resultan siendo terriblemente patéticos, en fin.
Lo mas triste es que hubo amor, oh si créanme, hubo amor, pero ellos mismos aplastaron el amor, el amor no tiene la culpa de nada, pero el amor tampoco nos salva, no el amor romántico, quizás solo el amor propio nos salve, el amor romantico solo esta ahí, va y viene, y ellos se destrozaron el corazón.
El libro es regular, no es el primero de Martin Amis? solo es un borrador de todo lo que serán sus libros, una premonición, si lo hubiera escrito a los 50 hubiera sido increíblemente mejor. A ratos resulta muy romántico meloso, o muy caliente o muy adolescente, en fin es extremista y a ratos un tanto superficial.
3 de septiembre de 2010
Libros decimonónicos y de antes
Este libro que acabo de leer me ha despertado unas ganas infinitas de leer novelas del s XIX y XVI. Una época que resulta en ciertos aspectos tan diversa a esta. Donde la gente se trataba con amabilidad y cortesía, done la estética de los pequeños detalles tenía un lugar primordial, sin ser llevada al egoísmo de la belleza actual. Una épica donde claro, reinaba la hipocresía y la represión de tatas emociones negativas, pero donde quienes sabia exprésalas lo hacían con calma, quizá estoicismo. Ciertamente el desenfreno de ahora se deba a esa calma de entonces, pero yo me considero un ser mas apacible que desenfrenado, así que para mi esas novelas son las indicadas, hermosas. Expone las verdades humana sin tanto alboroto, sin tanta demencia, mas con tristeza y melancolía que con impresión y escalofrío como lo hace la literatura contemporánea, que es ruda, dura, como una piedra que te pega en la cara y te hace sangrar.. en esa literatura clásica no hay frases tan profundas y suspicaces e inteligentes y pretenciosas, solo es la vida y ya. Pero venga, se lo digo, la literatura lo demuestra, somos los mismos ahora y hace dos siglos, con las mimas tramas emocionales, dramas, conflictos, solo que ahora nos sorpendemos mas de ellos, lo complicamos mas, lo analizamos mas, hasta lo estudiamos mas. Yo solo agregaría a la vida contemporánea una violencia más oscura y pervertida, pero antes también había las mimas cantidades de violencia en guerras y demás, así que dejémonos de asombrar, ya lo decía Javier Marás, ahora le creo.
Yo por el momento me iré a siglos pasados, porque en esta época emo todo se dramatiza excesivamente y me cansé.
Además Henry James resulta una obra maestra escondida en mi biblioteca, como una flor que florece sin ser vista, y yo me estoy dando cuenta de su asombroso esplendor.
La Abadía de Northamger
La Abadía de Northamger es un libro adorable, casi tan adorable como Orgullo y Prejuicio. Catherine, la protagonista es una chica tan encantadora y sencilla a la vez y su pretendiente aun mas, gozan de esas cualidades simultáneas de personas inteligentes y no pretenciosas, de bajos perfiles llamaría. Y estoy de acuerdo con Nuria, Jane Austen resulta mas irónica de lo usual, burlándose hasta de ella misma por decirlo así.
Como siempre Jane Austen nos hace sufrir y alegrar con sus personajes, nos hace quererlos, apreciarlas. Este libro me ha ayudado a entender mas a la obra de la autora, que a ratos me resulta terriblemente masoquista. Ella es como cuando nos dan un pedacito de de un postre deliciosisimo y no nos da mas, solo nos da un pedacito y nos deja ahí a la expectativa del resto. Pero Jane Austen nunca dará el resto, ella lo deja a nuestra imaginación, lo cual pues nunca va a ser tan encantadora como su narrativa. Eso obviamente me hace querer que ella se expanda en todas sus descripciones, tanto en la de la psicología de los personajes, como la de los ámbitos donde se desarrollan las historias.
No hay nada mas romántico que Jane Austen, con un toque de suspicacia e ironía. Tampoco hay nada mas clasista que Jane Austen a mi pesar, siempre las heroínas pobres casándose con sujetos ricos. Pero no hay personajes hombres como los de Jane Austen una mezcla de imperfección y perfección que derrite. Yo se que Jane Austen está llena de cliché, pero el que niegue que tantos clichés son hermosos pues… el romanticismo es un cliché ya lo se, y acaso no hay nada mas femenino y delicado que el romanticismo? Seguramente que en esta sociedad ahora las mujeres debemos casi que ser “súper hombres”, aturdidas por la dureza del mundo al que ahora salimos. Quizá ahora no hayan guerras, tanto como antes, para que las mujeres salgamos a ellas, pero ahora estamos más presentes en el mundo, y quizá fakte mucho, pero…. Eso, por favor que no nos robe el encanto de la delicadeza y el romanticismo que resulta tan atractivo y sensual.
Como siempre Jane Austen nos hace sufrir y alegrar con sus personajes, nos hace quererlos, apreciarlas. Este libro me ha ayudado a entender mas a la obra de la autora, que a ratos me resulta terriblemente masoquista. Ella es como cuando nos dan un pedacito de de un postre deliciosisimo y no nos da mas, solo nos da un pedacito y nos deja ahí a la expectativa del resto. Pero Jane Austen nunca dará el resto, ella lo deja a nuestra imaginación, lo cual pues nunca va a ser tan encantadora como su narrativa. Eso obviamente me hace querer que ella se expanda en todas sus descripciones, tanto en la de la psicología de los personajes, como la de los ámbitos donde se desarrollan las historias.
No hay nada mas romántico que Jane Austen, con un toque de suspicacia e ironía. Tampoco hay nada mas clasista que Jane Austen a mi pesar, siempre las heroínas pobres casándose con sujetos ricos. Pero no hay personajes hombres como los de Jane Austen una mezcla de imperfección y perfección que derrite. Yo se que Jane Austen está llena de cliché, pero el que niegue que tantos clichés son hermosos pues… el romanticismo es un cliché ya lo se, y acaso no hay nada mas femenino y delicado que el romanticismo? Seguramente que en esta sociedad ahora las mujeres debemos casi que ser “súper hombres”, aturdidas por la dureza del mundo al que ahora salimos. Quizá ahora no hayan guerras, tanto como antes, para que las mujeres salgamos a ellas, pero ahora estamos más presentes en el mundo, y quizá fakte mucho, pero…. Eso, por favor que no nos robe el encanto de la delicadeza y el romanticismo que resulta tan atractivo y sensual.
9 de agosto de 2010
Fin de Foxfire
Nunca había leído un libro en el que me identificara tanto tanto con un personaje: Maddy Monky, Maddy Wirtz, Maddy “Killer”, que hermosa que es Maddy, yo la amo, Maddy eres mi corazón.
Los libros son como esos hilos que me jalan desde la tierra para que vuelva a ella. Por eso de tanto en tanto necesito leerme uno, para entender el dolor humano, para abrirme los ojos un poco más, para cortarme la respiración, para hacerme sudar, para hacerme llorar, para hacerme entender la miseria humana: una miseria que yo he decidido no olvidar, no evadir, pero si dejarse esfumar.
La otra vez, ante el inminente miedo de que a mi madre le de alguna enfermedad tipo alzehimer, yo con cara de preocupación y al borde de las lágrimas, mi novio me dijo: “sabes porque tu madre podría padecer una enfermedad así? Porque crees que a la gente le dan enfermedades así?” yo respondí: “porque no quieren recordar su pasado”. El me dijo “claro, el pasado e tu madre, la vida de tu madre ha sido tan desastrosa que quiere evadir el pasado a toda costa” algo así dijo. Y fue en ese instante en que comprendí que al lado de él mi vida se estaba convirtiendo en algo hermoso, que he vivido para recordar un pasado que No quiero olvidar, que los últimos diez años de mi vida he vivido un pasado quizás digno de recodar.
Yo siempre quiero decir muchas cosas de esos libros que me conmueven profundamente, pero al final no termino diciendo mucho porque es como si todo estuviera comprimido en un archivo muy pesado.
Quisiera decir muchas cosas acerca del pasado en general, de la vidas apasionadas versus las vidas apaciguadas, de las vidas normales versus las vidas anormales, de los que no creen en la inmortalidad del alma y de los que creen en que viviremos por la eternidad, de los que hacen de su vida un drama tipo película de festival de Cannes y de los que hacen de su vida algo tan poco llamativo, tmas bien apacible y cotidiano.
No creo en esas vidas tan apasionadas, tan dramáticas, tan llenas de miles de historias, tan llorosas y arriesgadas, que creen que eso es “vivir” y el resto es “nada”, ya veremos a los 80 años quien vivió de verdad, eh?, por dios que no puedo creer en esas vidas llenas de altibajos y sufrimientos, y estoy casi segura que Maddy tampoco y por eso Maddy y Legs solo pudieron estar juntas un instante. Hay personas que somos como el mar: constantes, monótonas, amplias, inaccesibles. Hay personas que adoramos el silencio, la soledad, que trabajamos sin un solo radio, sin una sola música, sin una sola palabra humana por horas y horas y nos sentimos tan satisfechos de nuestra soledad silenciosa. Hay personas que creemos en la justicia, en el amor y hasta en la vida, pero nunca llevada a los extremos del daño al otro, del aprovechamiento, del riesgo de la propia vida, hay personas que sabemos perfectamente cuál es el límite entre el bien y el mal, sí, yo me jacto de saberlo y por eso uno sabe hasta dónde puede hacer, hasta donde puede llegar, consigo mismo y con los demás, y eso también es peligroso y doloroso
30 de junio de 2010
Firefox, una banda de chicas
Yo no sé como vine a dar con este libro exactamente, leí el nombre de la autora alguna vez en algún sitio que no recuerdo, sitio pagina virtual, supongo que lo apunte en una de las tantas listas de libros y autores que tengo y que me llevo conmigo hasta la Patagonia pero que nunca saco para leer cuales son los autores o títulos que me interesan, así que en ese sitio donde venden los libros más baratos del mundo, me pille a Joyce Carol Oates y sí, mi memoria es pésima, pero yo quería leer libros de mujeres así que algo quedo en mi cabeza, y no iba con la intención ni medianamente consciente de buscarlo de encontrarlo, porque esos libros de autores mujeres contemporáneas casi no se consiguen y no me lo pensé dos veces y lo compre con otros tantos.
Los autores gringos no me llaman la atención, prejuicios pendejos, aunque cada vez la cultura gringa me cae mejor, si mátenme por lo que digo, pero cada vez los entiendo mejor, trabajo para ellos, ellos me pagan y casi todo bien. Gente muy reprimida la gringa, muy ingenuos de corazón y con una sensibilidad artística particular: una mezcla de bondad con algo alternativo, y esa ingenuidad quizá también es la que los lleva a los extremos de la psicopatía. Y como Carol es de mi banda de chicAs yo no iba a dejar de leerla solo porque fuera del hemisferio norte, menos cuando los autores hombres no llegan aun a un entendimiento de las mujeres que a mí me convence.
Ella lo entiende todo y cuando digo todo es todo. Entiende los principales prototipos de feminidad, allí en esas cinco chicas de Firefox, convergen quizá todos los prototipos de mujeres posibles: sexys, tímidas, rechazadas, populares, intimidantes, gordas, tontas, reprimidas, extrovertidas, femeninas, masculinas, inteligentes, analíticas, lesbianas, heterosexuales, bisexuales, princesas, rebeldes, humilladas, humilladoras, divertidas, fanfarronas, serias, irónicas, sensibles, lo único que tienen en común las cinco chicas de Firefox son sus familias desastrosamente disfuncionales, que bien, eso se parecía mucho a mi. Créalo, así es la genialidad de esa autora, por eso y por entender también a la perfección el mundo de una mujer adolescente en la peor institución del universo: el colegio.
Ella entiende ese ámbito agreste, ridículo, estúpido, que si te duermes te come vivo. Lleno de esos profesores trastornados y de esos chicos idiotas si de esOs chicOs idiotas que a esa edad son incapaces de entender nada de una mujer, o del género opuesto. Pero también es iluso, quien no hubiera dado lo que sea por perteneces a una banda como Firefox, una banda de chicas, una banda que lucha por la Justicia, en un ámbito donde pulula la imperfección propia y de los otros y donde los que se creen perfectos se aprovechan de ello de las formas mas macabras. Eso es iluso Legs es una ilusión de las más grandes que uno pueda tener: una líder mujer que defiende a otras mujeres en la pubertad en la mísera pubertad! Uno se enamoraría de Legs claro, que fuerza, que sentido de la justicia, pero ella solo existe en los libros. La realidad es que los incompetentes sociales nos quedamos sin defensores en el colegio y para siempre hasta que uno aprende a defenderse, la realidad es que ese podrido mundo de los colegios seguirá siendo un asco y Firefox es solo una utopía hermosa y claro, peligrosa.
Yo encontré a mi Legs alguna vez, pero ya era grande y ya me había defendido sola, en realidad nunca tuve que defenderme yo siempre estuve al margen de los idiotas aprovechados y de los que fueron aprovechados (creo que en ese sentido CH me puede entender, yo se que el fue un poco asi), a mí nadie me tocaba, nadie me hablaba, nadie se metía conmigo ni para bien ni para mal, era una especie de bicho raro literalmente en mi colegio, Andrea? Esa vieja es rarísima, no habla, no dice nada, no se mete con nadie, está en otro planeta. Y sí, yo siempre estuve en otro mundo pero ese es otro tema. Pero aun así era como una observadora, los entendía a ellos a todos, no entender en el sentido de comprensión bondadosa, no! La empatía no es lo mío (por eso deje la psicología). Yo solo sabía que había en cada uno de sus corazones, que pretenciosa, pero así es, y aun lo sé a donde vaya, a quien conozca, se ver adentro sin hacer tantas preguntas, y quizá por eso ellos se mantenían al margen y lo siguen haciendo (venga, soy una ilusa, es una hipótesis no mas).
Legs me hace acordar mucho de JQ, su casa desordenada, espontanea, llena de objetos que uno no entiende porque están ahí, el olor a hogar, si la casa de JQ tiene el olor a hogar, no como la mía: perfectamente ordenada y con sentido, sentido, que ironía. La casa de CH también es como la de Legs, con esas paredes de papeles viejos, olor a perro, gente por aquí por allá, los mismos objetos sin sentido, el desorden, la falta de armonía estética, el olor a hogar. Ellos tiene la fuerza de Legs, el sentido de justicia de Legs, la perspicacia, la astucia y por eso los amo, pero ellos no fueron líderes de cambio como Legs, por eso Legs es una ilusión, y yo soy como Maddy esperando a ver que dicen, que hacen, analizándolo todo, observándolo todo, con ideas extrañas, un poco tímida, nada empática, más bien juzgona, miedosa, leal, con la nevera llena de comida vieja, pasada, y ellos siempre llegan ahí a comerse eso que uno no se come, a meterse en la cama de uno en la que si duermen, a desordenar la casa perfecta, a hacer ruido en la casa silenciosa, asi es la casa y la nevera de Maddy, lo juro, y así es la mía, ellos lo saben.
Los autores gringos no me llaman la atención, prejuicios pendejos, aunque cada vez la cultura gringa me cae mejor, si mátenme por lo que digo, pero cada vez los entiendo mejor, trabajo para ellos, ellos me pagan y casi todo bien. Gente muy reprimida la gringa, muy ingenuos de corazón y con una sensibilidad artística particular: una mezcla de bondad con algo alternativo, y esa ingenuidad quizá también es la que los lleva a los extremos de la psicopatía. Y como Carol es de mi banda de chicAs yo no iba a dejar de leerla solo porque fuera del hemisferio norte, menos cuando los autores hombres no llegan aun a un entendimiento de las mujeres que a mí me convence.
Ella lo entiende todo y cuando digo todo es todo. Entiende los principales prototipos de feminidad, allí en esas cinco chicas de Firefox, convergen quizá todos los prototipos de mujeres posibles: sexys, tímidas, rechazadas, populares, intimidantes, gordas, tontas, reprimidas, extrovertidas, femeninas, masculinas, inteligentes, analíticas, lesbianas, heterosexuales, bisexuales, princesas, rebeldes, humilladas, humilladoras, divertidas, fanfarronas, serias, irónicas, sensibles, lo único que tienen en común las cinco chicas de Firefox son sus familias desastrosamente disfuncionales, que bien, eso se parecía mucho a mi. Créalo, así es la genialidad de esa autora, por eso y por entender también a la perfección el mundo de una mujer adolescente en la peor institución del universo: el colegio.
Ella entiende ese ámbito agreste, ridículo, estúpido, que si te duermes te come vivo. Lleno de esos profesores trastornados y de esos chicos idiotas si de esOs chicOs idiotas que a esa edad son incapaces de entender nada de una mujer, o del género opuesto. Pero también es iluso, quien no hubiera dado lo que sea por perteneces a una banda como Firefox, una banda de chicas, una banda que lucha por la Justicia, en un ámbito donde pulula la imperfección propia y de los otros y donde los que se creen perfectos se aprovechan de ello de las formas mas macabras. Eso es iluso Legs es una ilusión de las más grandes que uno pueda tener: una líder mujer que defiende a otras mujeres en la pubertad en la mísera pubertad! Uno se enamoraría de Legs claro, que fuerza, que sentido de la justicia, pero ella solo existe en los libros. La realidad es que los incompetentes sociales nos quedamos sin defensores en el colegio y para siempre hasta que uno aprende a defenderse, la realidad es que ese podrido mundo de los colegios seguirá siendo un asco y Firefox es solo una utopía hermosa y claro, peligrosa.
Yo encontré a mi Legs alguna vez, pero ya era grande y ya me había defendido sola, en realidad nunca tuve que defenderme yo siempre estuve al margen de los idiotas aprovechados y de los que fueron aprovechados (creo que en ese sentido CH me puede entender, yo se que el fue un poco asi), a mí nadie me tocaba, nadie me hablaba, nadie se metía conmigo ni para bien ni para mal, era una especie de bicho raro literalmente en mi colegio, Andrea? Esa vieja es rarísima, no habla, no dice nada, no se mete con nadie, está en otro planeta. Y sí, yo siempre estuve en otro mundo pero ese es otro tema. Pero aun así era como una observadora, los entendía a ellos a todos, no entender en el sentido de comprensión bondadosa, no! La empatía no es lo mío (por eso deje la psicología). Yo solo sabía que había en cada uno de sus corazones, que pretenciosa, pero así es, y aun lo sé a donde vaya, a quien conozca, se ver adentro sin hacer tantas preguntas, y quizá por eso ellos se mantenían al margen y lo siguen haciendo (venga, soy una ilusa, es una hipótesis no mas).
Legs me hace acordar mucho de JQ, su casa desordenada, espontanea, llena de objetos que uno no entiende porque están ahí, el olor a hogar, si la casa de JQ tiene el olor a hogar, no como la mía: perfectamente ordenada y con sentido, sentido, que ironía. La casa de CH también es como la de Legs, con esas paredes de papeles viejos, olor a perro, gente por aquí por allá, los mismos objetos sin sentido, el desorden, la falta de armonía estética, el olor a hogar. Ellos tiene la fuerza de Legs, el sentido de justicia de Legs, la perspicacia, la astucia y por eso los amo, pero ellos no fueron líderes de cambio como Legs, por eso Legs es una ilusión, y yo soy como Maddy esperando a ver que dicen, que hacen, analizándolo todo, observándolo todo, con ideas extrañas, un poco tímida, nada empática, más bien juzgona, miedosa, leal, con la nevera llena de comida vieja, pasada, y ellos siempre llegan ahí a comerse eso que uno no se come, a meterse en la cama de uno en la que si duermen, a desordenar la casa perfecta, a hacer ruido en la casa silenciosa, asi es la casa y la nevera de Maddy, lo juro, y así es la mía, ellos lo saben.
29 de junio de 2010
Divagaciones mias de Sobre Heroes y Tumbas
A mi me da por extrañar a Buenos Aires muy seguido, lo suficiente para haber ido varias veces, para decir “no vuelvo” y para que a los dos meses ya quiera volver. Vaya uno a saber porque, las calles? Lo viejo? Lo dulce? Lo vintage? El amor? Las historias?
Y me acabé el libro, como si últimamente acabar cualquier libro fuera una proeza. Sobre Héroes y Tumbas, tiene hasta nombre pretencioso y el libro es hermosamente adolescente pretencioso. Y a la mitad del libro me fui a Buenos Aires, con una idea diferente de la ciudad, y así la vi y así me espantó y así la quiero volver a ver. Casi todo lo argentino es como un amor maluco, malsano, idiota.
Sobre Héroes y Tumbas está lleno de melancolía, tristeza, oscuridad real, drama sobreimpuesto, adolescencia tormentosa.
Alejandra, ese prototipo de chica hermosa y ruda, típica chica que odia a su madre y ama tormentosamente a su padre, típica chica que se niega todo, que vive el dolor hasta la muerte. Cuantas veces las mujeres no fuimos así odiadas por nosotras mismas, criticadas por nosotras mismas, suicidas por nosotras mismas, renegando hasta el cansancio desde uno mismo, pasando por la familia terminando en la sociedad, y uno solo busca el abrazo, el abrazo que diga no más.
Cuantas mujeres no abran querido matar a su padre y olvidar a su madre? O quizás eso solo sea una característica argentina, ellos tan consientes de lo paterno, lo familiar lo psicoanalítico. Algún día yo también quise matar a mi padre, lo juro, y me ha tomado muchos años liberarme del yugo de los padres, pero bueno se hace, se logra, no es una tarea imposible, es amarga, es dolora, toma tiempo, toma quizá desastres pero se logra como todo
Ya no voy para historias re tristes de pasados remotos, las entiendo, las cobijo, las ilumino con alguna luz, les hablo, las trasformo, hay algunos fantasmas extraños por ahí que aún no comprendo del todo y como cualquier fantasma me atormenta a ratos, como harpa uno para hablarle al mas allá?
No entiendo bien porque ese libro es un tesoro para algunos o muchos, releído y releído , como la biblia, raro. Seguro que los tesoros literarios propios son aquellos de los que uno no comprende mucho y quisiera comprender, y seguro que los libros muy comprendidos no se convierten en sabiduría para uno.
23 de marzo de 2010
Lolita - Vladimir Nabokov
Después de todo y la falta de tiempo ha terminado Lolita para mi. Porque aunque me queden unas cuantas páginas, el resto ya no hace falta, ya lo que había que saber, que se supo desde casi siempre, ya esta sabido, y lo que tenía que decir Humbert, ya lo ha dicho.
Es extraño que Javier Marías diga que Lolita es la novela mas melancólica de la literatura y quizá sí, quizá sí. Deja un pesar triste, pero satisfactorio, porque yo siempre estuve de parte de Lolita, sin importarme la infinita tristeza, melancolía y amor de Humb hacia ella. No hay amor que valga cuando estas condenado casi a la muerte por él.
“No encontró las palabras, se las proporcioné mentalmente “Él me destrozó el corazón, tu apenas me destrozaste la vida””.
Ciertamente no me interesa entrar en la inmoralidad de un tipo que le arrebató la niñez a una niña y prácticamente le destrozó la vida, y ciertamente Nabokov no pretende eso. Es difícil juzgar cuando alguien cree que siente “amor” por otro. El eterno dilema literario: cuando alguien cree que siente “amor”, y ese amor es descrito de una forma tan detallada y sentimental que uno mismo queda sin argumentos para juzgar tal amor que hace daño. Pero la evidencia del dolor, la frustración, el vacío, el miedo, el llanto, la impotencia, la desventaja, la ignorancia, la soledad, el encierro, el daño que deja ese amor de Humbert hacia Lolita es innegable.
Lolita podrá haber sido una niña perspicaz, astuta, inteligente, sensible, mala, grosera, insoportable, fastidiosa, sexy, manipuladora, pero finalmente era una niña y no hay que explicar la diferencia entre una niña y un adulto. Los niños son los únicos seres del planeta No responsables casi que en absoluto de los que les sucede, todo lo que le pase a un niño es casi plena responsabilidad de los adultos y ahí no hay dicucion alguna, ni argumento que valga.
Así que por mas poético, sensible, amoroso, cariñoso y demás que resulte el señor Humbert, por mas que su amor sea inmenso y genuino, “solo le destrozó la vida a Lolita”.
Humbert resulta sin más un tipo patético, pusilánime, exagerado, excesivamente trascendental, mas que victimista, inseguro, tan pulcramente asqueroso, sentimental hasta el hartazgo, misógino, irremediable, enfermo, sin carácter, idiota, uno de esos más que se deja llevar por la vida y no la toma en sus malditas manos. Da lástima Humbert Humbert al punto de querer animarlo en su tristeza creada.
Claro que existen las ninfulas, claro que existen esas chicas que desde los diez años exudan sexualidad, sexo, placer, por todos los poros de su piel, pues que ellas miren a ver que hacen con eso por su propia decisión y no por circunstancias donde no hay escapatoria como en el caso de Lolita. Alguien puede tener más poder que otro en una relación, pero un poder excesivo, limitante, y una diferencia de poderes tan grande, siempre es destructora.
Ahora, yo no disfruté el libro como hubiese querido, por mi afán y mi impaciencia de saber que iba a pasar. Pero merece muchas relecturas porque Nabokov es grande, inmenso, inagotable, y cada una de sus páginas es un mar de exquisita literatura. No importa que tan patético sea Humbert, en él Nabokov nos deja ahí pensando en lo no pensado, sintiendo lo no sentido, imaginando lo detallado, es intricado, complejo pero nunca aburrido, ni difícil, ni pesado.
La ultima tercera parte del libro fue un tanto ensoñadora para mi, a veces sentía que no sabía lo que leía y sin embargo no dejaba de leer, es como si el autor hubiese querido que entráramos en el dolor de Humbert de una forma anestésica pero no completamente dormida, oh pobre Humbert, de verdad lo siento por él, lo siento tanto. Y así resulta el libro nunca agresivo, ni directo, ni áspero, Nabokov es suave, estético, detallista, complejo en su narración. En lo único definitivamente en lo único en que se sale de sus límites es en la belleza de Lolita, en su sensualidad, en su sexualidad, ahí si salen todas las palabras posibles, los sentimientos posibles, las de descripciones posibles.
Quizá el libro no hable tanto de Lolita, Lolita viene siendo endiosada y exagerada física y estáticamente, pero en sí, el libro, su estructura, su narración, son descripciones, su historia son Lolita. El mismo Humbert lo decía “no sabía nada sobre el espíritu de mi niña querida… mas allá de los clichés juveniles, había en ella un jardín, un crepúsculo, el portal de un palacio” este libro es eso: un jardín un crepúsculo el portal de un palacio.
Ahora, tengo que decir algo mas, muy bien que a los hombres les gusten las mujeres suaves, dulces, con cara de niña, inocentes, sensuales a la vez, delicadas, coquetas. Pero este cliché me tiene harta, una mujer es una mujer con todas sus malditas imperfecciones, con sus pelos en las piernas, con su celulitis, con sus arrugas, con su maquillaje, con su poder, con su experiencia, con su vida, con su dinero, con su libertad. Una mujer no tiene porque disfrazarse o intentar ser una niña para que a los tipos les parezca arrebatador. La inocencia puede ser muy atrayente y sensual pero solo es el reflejo del deseo de un poder y casi una dictadura insana y aplastante sobre otro ser humano, y una mujer no es siempre una niña, ni es siempre una adolescente, un día uno ya no es nada de eso y la sexualidad no puede estar basada eternamente en esos clichés estéticos.
Es extraño que Javier Marías diga que Lolita es la novela mas melancólica de la literatura y quizá sí, quizá sí. Deja un pesar triste, pero satisfactorio, porque yo siempre estuve de parte de Lolita, sin importarme la infinita tristeza, melancolía y amor de Humb hacia ella. No hay amor que valga cuando estas condenado casi a la muerte por él.
“No encontró las palabras, se las proporcioné mentalmente “Él me destrozó el corazón, tu apenas me destrozaste la vida””.
Ciertamente no me interesa entrar en la inmoralidad de un tipo que le arrebató la niñez a una niña y prácticamente le destrozó la vida, y ciertamente Nabokov no pretende eso. Es difícil juzgar cuando alguien cree que siente “amor” por otro. El eterno dilema literario: cuando alguien cree que siente “amor”, y ese amor es descrito de una forma tan detallada y sentimental que uno mismo queda sin argumentos para juzgar tal amor que hace daño. Pero la evidencia del dolor, la frustración, el vacío, el miedo, el llanto, la impotencia, la desventaja, la ignorancia, la soledad, el encierro, el daño que deja ese amor de Humbert hacia Lolita es innegable.
Lolita podrá haber sido una niña perspicaz, astuta, inteligente, sensible, mala, grosera, insoportable, fastidiosa, sexy, manipuladora, pero finalmente era una niña y no hay que explicar la diferencia entre una niña y un adulto. Los niños son los únicos seres del planeta No responsables casi que en absoluto de los que les sucede, todo lo que le pase a un niño es casi plena responsabilidad de los adultos y ahí no hay dicucion alguna, ni argumento que valga.
Así que por mas poético, sensible, amoroso, cariñoso y demás que resulte el señor Humbert, por mas que su amor sea inmenso y genuino, “solo le destrozó la vida a Lolita”.
Humbert resulta sin más un tipo patético, pusilánime, exagerado, excesivamente trascendental, mas que victimista, inseguro, tan pulcramente asqueroso, sentimental hasta el hartazgo, misógino, irremediable, enfermo, sin carácter, idiota, uno de esos más que se deja llevar por la vida y no la toma en sus malditas manos. Da lástima Humbert Humbert al punto de querer animarlo en su tristeza creada.
Claro que existen las ninfulas, claro que existen esas chicas que desde los diez años exudan sexualidad, sexo, placer, por todos los poros de su piel, pues que ellas miren a ver que hacen con eso por su propia decisión y no por circunstancias donde no hay escapatoria como en el caso de Lolita. Alguien puede tener más poder que otro en una relación, pero un poder excesivo, limitante, y una diferencia de poderes tan grande, siempre es destructora.
Ahora, yo no disfruté el libro como hubiese querido, por mi afán y mi impaciencia de saber que iba a pasar. Pero merece muchas relecturas porque Nabokov es grande, inmenso, inagotable, y cada una de sus páginas es un mar de exquisita literatura. No importa que tan patético sea Humbert, en él Nabokov nos deja ahí pensando en lo no pensado, sintiendo lo no sentido, imaginando lo detallado, es intricado, complejo pero nunca aburrido, ni difícil, ni pesado.
La ultima tercera parte del libro fue un tanto ensoñadora para mi, a veces sentía que no sabía lo que leía y sin embargo no dejaba de leer, es como si el autor hubiese querido que entráramos en el dolor de Humbert de una forma anestésica pero no completamente dormida, oh pobre Humbert, de verdad lo siento por él, lo siento tanto. Y así resulta el libro nunca agresivo, ni directo, ni áspero, Nabokov es suave, estético, detallista, complejo en su narración. En lo único definitivamente en lo único en que se sale de sus límites es en la belleza de Lolita, en su sensualidad, en su sexualidad, ahí si salen todas las palabras posibles, los sentimientos posibles, las de descripciones posibles.
Quizá el libro no hable tanto de Lolita, Lolita viene siendo endiosada y exagerada física y estáticamente, pero en sí, el libro, su estructura, su narración, son descripciones, su historia son Lolita. El mismo Humbert lo decía “no sabía nada sobre el espíritu de mi niña querida… mas allá de los clichés juveniles, había en ella un jardín, un crepúsculo, el portal de un palacio” este libro es eso: un jardín un crepúsculo el portal de un palacio.
Ahora, tengo que decir algo mas, muy bien que a los hombres les gusten las mujeres suaves, dulces, con cara de niña, inocentes, sensuales a la vez, delicadas, coquetas. Pero este cliché me tiene harta, una mujer es una mujer con todas sus malditas imperfecciones, con sus pelos en las piernas, con su celulitis, con sus arrugas, con su maquillaje, con su poder, con su experiencia, con su vida, con su dinero, con su libertad. Una mujer no tiene porque disfrazarse o intentar ser una niña para que a los tipos les parezca arrebatador. La inocencia puede ser muy atrayente y sensual pero solo es el reflejo del deseo de un poder y casi una dictadura insana y aplastante sobre otro ser humano, y una mujer no es siempre una niña, ni es siempre una adolescente, un día uno ya no es nada de eso y la sexualidad no puede estar basada eternamente en esos clichés estéticos.
12 de febrero de 2010
Chabi Chic Descompuesto
La señorita K, era una señorita bastante convencional, una mujer muy mujer o quizá una mujer excesivamente femenina, una feminidad inclinada más bien hacia la inmadurez, por eso digo que era bastante convencional. Sus vestidos de primavera rosa, de pequeñas flores estampadas, detalles finos en el cabello y el maquillaje, zapatillas de cenicienta y perfumes dulces y frescos.
La señorita K anhelaba la felicidad, como cualquier tipo de señorita K, creía firmemente en las pequeñas sonrisas, los detalles y los bombones de chocolate. Así, aprendió a hacer bombones, después pasteles y tortas con finas cintas y ornamentos en las pastas o cremas dulces, y hermosas letras que derrochaban felices cumpleaños, bodas, 15 años, aniversarios y todo tipo de “celebraciones”.
Un día, la señorita K conquistó a su hombre ideal con brillos rosas en sus labios, perfumes suaves, uñas perfectas, modales exquisitos, era una muñeca de presentación en las reuniones laborales de su amado. Ni hablar de las inolvidables cenas y onces que la señorita K ofrecía para sus amigos, llenas de delicias culinarias y detalles encantadores. Así la señorita K era todo un exito social, una pastelera reconocida, no daba abasto con los pedidos de tortas y pasteles que le pedían para las “celebraciones”.
Su amado era un hombre atento, responsable, cariñoso, noble, cuidadoso y la señorita K podía manejarlo con su blanco dedo menique, la subía y la bajaba, era su pequeño servidor. El día de su boda la señorita K preparó el mejor pastel de su historia: de tres pisos, con diminutas rosas rosadas comestibles que adornaban la pasta dura , lisa y blanca.
Con los años su marido empezó a enfermar, no podía respirar, se ahogaba con facilidad al hablar, los doctores le dictaminaron pulmonía. La señora K y su marido iban a cumplir diez años de casados, su ambición era preparar un pastel más espectacular que el de su boda. El hombre estaba en cama, incapaz, ahogado y la señora K en la cocina preparaba su pastel con dedicación y excesiva dulzura.
La torta iba a estar lista, a punto y el marido murió. La señorita K, esperó con paciencia sentada en su silla isabelina de tapices floreados y su tejido croché en mano a que la torta estuviera lista, la llevó al cuarto, la partió cuidadosa y perfectamente con un cuchillo brillante y afilado, partió 50 pedazos, sirvió dos, se comió el suyo y el otro lo dejó al lado del cuerpo del marido al que nunca dejó respirar.
La señorita K dejó de hacer tortas. Después de ser una obsesiva del orden y el aseo en su casa, dejó que el polvo se acumulara en los muebles de madera tallados, y cada 6 de Noviembre el pastelero de la esquina le guardaba la más fina torta, por la cual ella pagaba un precio exorbitante, no tanto por su elaboración, mas por su descomposición, y así, la señorita K iba a la pastelería muy arreglada, recogía su torta descompuesta, iba a casa, ponía la mesa con la vajilla antigua, partía la torta en 50 pedazos de los que relucían hongos, mohos y olores, se comía su pedazo y así estaba enferma días y semanas, cada 6 de noviembre el día en que murió su marido.
6 de febrero de 2010
Made in England de Doris Lessing
Estaba claro que quería leer alguna novela de una autora “mujer” contemporánea. Pero no quería leer una autobiografía y menos una de un premio nobel, pero todas las opciones que me daba el vendedor (que en realidad no sabía mucho al respecto) no me resultaban atrayentes, así que me senté con cinco libros en la mesa de lectura de la librería: dos de mujeres y tres de hombres, al final escogí dos y le dije a mi madre “no sé cual llevar, escoge tu uno”.
Lo que me atrapó de este libro fueron sus primeras páginas realmente divertidas y el hecho de que fuera a ser narrado en Londres: una joven escritora nacida en una colonia inglesa africana se embarca con su pequeño hijo a vivir el supuesto “sueño ingles”. Pero como siempre los sueños no resultan tan placenteros como esa palabra “sueño” suele significarlos. Ni la ciudad Londres resulta tan maravillosa, hermosa y atractiva como se suele pensar, muchísimo menos para un inmigrante.
Así que para mi desgracia y la de la autora protagonista real, Londres y sus habitantes de clase media baja en los años 50s resultan tan desagradables y enfermizos como los de, quizá, cualquier parte del mundo: violencia en las familias, mujeres amargadas y apocadas, separaciones, hijos sin sentido, mala educación, estrechez económica, frustración económica, deshonestidad, injusticia social, injusticias de género, corrupción y ladrones de dinero (o “vivos”) por doquier, sumándole una ciudad en postguerra, con casas semidestruídas, grietas, podredumbres, hambre, gente amargada, viejos olvidados, hijos desaparecidos y amantes o amores muertos en la guerra pasada.
Así, este libro resulta entre miserable y divertido, gracias a la capacidad de la autora de hacernos llegar a un punto donde ya no nos sorprendemos de la podrida humanidad sino que nos reímos de ella y la encontramos hasta a veces tan normal y común, pensando “era lo que se esperaba”. Tanto, que en los últimos acontecimientos personales de mi familia extendida por parte de mi madre, el otro día, almorzando juntas, ya no nos sorprendíamos de las insensateces e incoherencias de los tíos, primos y abuelos, sino que nos reíamos del carácter tragicómico de todo lo que les sucedía.
Por lo general he sido yo una chica bastante criticona, juzgona y llena de prejuicios. Pero últimamente lo he dejado un poco, no por el libro, primero fué la actitud y después el libro. Pero Doris Lessing se da garra literalmente, porque en medio de tanto desastre humano ella no chista ni mu, ni un mínima miserable queja, se quejó un par de veces de ella misma, pero no de los demás que desgracia, ella lo soporta todo, en realidad no debe soportar nada porque no le pasa directamente a ella sino a los que viven en esa casa inglesa en la que le alquilan un cuarto. A mí me sorprende la actitud de Doris siempre tan comprensiva sin ser una idiota a la que se la monten o una consoladora de las desgracias de los demás, ella entiende, no juzga, escucha, sabe cómo mantenerse al margen, sabe cuándo se debe involucrar, osea casi nunca, nunca una palabra de crítica ni de queja para con ellos: una familia absurdamente disfuncional, una mujer que se mete con los tipos menos indicados como por variar y un estafador.
Quizás este libro sea como una patada en la cara para mí: siempre tan juzgona y criticona. Mi madre, que escogió el libro y no tiene idea de que trata, que días me decía “es que uno debe ser amable con la gente”, pues yo pienso, si, uno debe ser amable con la gente si ellos no son antipáticos contigo, pero ser amable no significa ser lambón, ni significa dar MAS de la cuenta en cuanto al buen trato, solo es cuestión de tratar bien a la gente, no juzgar, no criticar y mantenerse al margen, no dar consejos pendejos de lo que deberían o no hacer y si ellos hablan de sus cosas personales, escuchar no más.
En fin, casi boto el libro a las primeras cien páginas, pero después lo retomé y me resultó en medio de su miseria e ironía, pacifico, tranquilo, llevadero, agradable, suave, desestresante, ameno, y al final resultó siendo una pequeña lección de vida. En realidad también lo seguí por mi curiosidad de saber como hace una mujer joven, con un hijo y sin casi dinero, con aspiraciones a ser escritora para arreglárselas en una ciudad tan hostil en la postguerra. Y creo que en definitiva luchar no significa esfuerzos descomunales de inteligencia, trabajo y sufrimiento, quizá luchar solo sea cuestión de tenerse paciencia a uno mismo y a los otros, quererse lo suficiente para hacerse respetar y respetar a los otros. Pero en una cosa no me he equivocado: el que quiere lograr los sueños más personales y pasionales debe ser disciplinado y nunca, pero nunca, pero nunca jamás dejar de creer en lo que se quiere así todos te digan que no vas a lograr nada con ello, así fue Doris Lessing.
31 de enero de 2010
Todo en Otra Parte - Carolina Sanín
Quizás algunas historias colombianas deban ser contadas en formas inverosímiles, en realismos mágicos, en tiempos remotos o en contextos casi descontextualizados de la realidad, para que no duelan tanto, eso es, para que no duelan tanto. Como una prueba psicoanalítica donde le piden al paciente que relate historias que se le ocurran inmediatamente a partir de un dibujo que ve, y según dice el funcionamiento de tal prueba si la historia es contada en un pasado muy lejano o con mucha fantasía es porque el paciente debe tener algún tipo de relación bastante conflictiva con el asunto narrado y el significado del dibujo, o no es muy consciente de tal asunto porque precisamente le duele de sobremanera.
Leer ese libro, Todo en Otra Parte, fue realmente difícil, al final lo acabé solo por mi incapacidad de empezar un libro y no acabarlo, y cada hoja que pasaba pensaba ponerle un calificativo bien negativo, pero al final, ya no sé ni que pensar exactamente de este libro, o bueno si sé, pero no en términos de darle una evaluación positiva o negativa.
Dicen teorías o hipótesis psicológicas o neuropsicológicas que la gente pierde la memoria después de un evento determinado, porque tal evento ha sido de una magnitud tan dolorosa para quien lo vivió, que ni el mismo cerebro o ni la misma persona se permite recordarlo, y como la memoria es algo tan complejo y tan confuso fisiológicamente o funcionalmente tan difícil de explicar, no solo se pierde a veces la memoria del evento doloroso sino la memoria de ciertos tiempos del pasado.
Los desmemoriados, por lo general, o los desmemoriados a medias (memoria retrograda o Alzaimer) hablan de una forma, para mi, espeluznante, narran hechos y situaciones como desconectados de una realidad y sobretodo desconectados de una emocionalidad, dicen cosas como por ejemplo en el libro “y le sacaron el bebe muerto de adentro” o “una mano le olía a piscina y otra a vagina” o “le puse la lengua contra el paladar para que no se la tragara” o “unos despertaron vivos y otros muertos”, etc, etc. Y así, en esta historia todo es contado como si “no pasara nada”, como si todo fuera indiferente, pasajero, “normal”, sin exaltaciones, con una emocionalidad totalmente plana, como cuando un robtsito cuenta una historia, como el locutor-maquina de trasmilenio que dice “próxima parada Marly” y así. O como cuando los niños hablan de la muerte, o las heridas o la sangre o el sexo, hablan con una inocencia que asusta e incómoda.
Me deja un nudito en la garganta este libro, otra vez vuelvo y pienso que la vida o eso que uno cree que es la vida, puede ser pisoteado en un instante por no sé qué o no sé quién: la guerra? La muerte intrusiva y violenta? La violencia? El poder extremo? Las armas, la sangre, el miedo? Las bombas, los secuestros, las masacres?. Y de pronto todo eso que pensábamos que era vida se convierte en una historia inverosímil, indiferente, sin sentido, como si por ejemplo el amor, el trabajo o los amigos (esas cosas tan simples pero tan fundamentales de las que está compuesta la vida) pasaran ser hormiguitas que pasan por ahí nada mas, y ya nada fuera importante, y ya nada tuviera sentido, y ya nada valiera, como si la vida misma se conviertiera en un cuento pendejo de niños, nada de lo que antes daba sentido a la vida.
Así quizá sea un poco este libro: una narración de una vida que ya no es vida, que alguna vez fue vida, pero que de pronto perdió toda su coherencia, su sentido, su emoción y su valor. Así es, todo que en otra parte.
23 de enero de 2010
Me llevé puro miedo de castración, de esa casa
Ayer fui a la casa de Jorge Eliecer Gaitán, y fue toda una experiencia para mí. He de decir que me siento como una despatriada voluntaria o como una indiferente de la propia patria y su historia, sea como sea su historia, aburridísima u horrorífica.
Este interés por la historia de un país propio se le deberé a alguien, mas no a mí misma y aprovecho para darle mi agradecimiento. Alguien a quien le gustan los objetos viejos, las casas viejas y la arquitectura vieja y por supuesto la historia. Y yo no soy, no soy de esas personas, no quiero tener objetos viejos, aunque la estetica lo antiguo me parezca hermosisima y me guste mucho, prefiero fotografiarlo no más, pero que no tenga nada que ver conmigo. Y no se hasta que punto eso este bien o mal, ser tan desarraigado de la propia historia y de la historia del propio país de paso. Y bueno hay pasados que duelen demasiado y lo único que uno quiere es destruirlos, y cuando el pasado se convierte en una figura tan desagradable, también te vuelves indiferente a otra clase de pasados (una colombianada muy picha esta la mía), habrá que empezar arelacionarse con el pasado de una forma no destructiva.
Pero a mí, ir a esa casa, me dio una melancolía extraña, que solo asimilé a la hora dormir y que no me dejó dormir muy bien. Se me venían a la cabeza una y otra vez las imágenes de ese cuarto matrimonial azul, oscuro y antiguo, y las del pequeño cuarto rosado lleno de muñecas antiguas y un olor a viejo apestante. Cuando salí de la casa no pude saber exactamente cuál era el sentimiento que se respiraba en ella, pero No era ese sentimiento que he percibido en otras casas antiguas de Teusaquillo vacías y abandonadas. Esa casa era como si algo hermoso y grande se hubiese quedado detenido en el tiempo para pudrirse, como cuando uno tiene un pan delicioso para comerse y alguien llega te corta un pedazo de un tacazo y te dice ese otro pedazo delicioso de pan No te lo comerás, ese otro pedazo se quedara ahí para pudrirse en el tiempo.
Y anoche sentía miedo, pero no miedo de una casa antigua, sentía un miedo personal, el miedo de la frustración, el miedo de que me quiten algo, el miedo de que de pronto me quede sin mis anhelos, sin mis sueños, sin mis seres amados, y el miedo e quedarme estancada por una perdida.
Y no tengo idea de si alguien de esa familia se quedó estancado, pero en ese cuarto matrimonial hermoso y olvidado, oscuro no se si por el tiempo o por la luz, fino y en decadencia, se respira pura frustración y ganas de olvidar, y en el cuarto rosado de una niña de diez años, se respira un “no entendimiento”, un orden estricto y la esperanza confusa y envenenada de no sé qué.
En esa casa hubo gloria, hubo altísimas ilusiones, hubo felicidad en medio de la dificultad de las grandes ambiciones, pero de pronto sin saberlo todo fue cortado con un cuchillo muy afilado para desangrarse en el tiempo, y de la belleza, y de la ilusión, y de los sueños, solo quedan cosas que se pudren con el tiempo. Una gran castración, una gran castración, en el país donde se castran los deseos.
Creo que me llevé de esa casa el miedo a la frustración repentina. Y no es solo melancolía lo que se siente, se siente mucha tristeza y No por Jorge Eliecer Gaitán (en su estudio solo se respira un pasado trabajado arduamente y descontinuado), se siente tristeza por lo que pudo haber sido de esa familia y esa casa, de su esposa y su hija, que pueden ser la representación de lo que hubiera podido ser de esta sociedad que se va pudriendo cada día mas.
Fotos no tomé porque no dejaban y si pudiera no sé si lo haría y aunque no quiera la verdad, quizá sea una buena forma de empezar a relacionarme no destructivamente, ni temerosamente con el pasado por más doloroso que sea este.
Y no se los demás, pero cuando se trata de sentir cosas en casas antiguas yo me mando una alta sensibilidad, para eso y muchas otras cosas mas, y no me la voy a negar, mi sensibilidad a veces exaservada, la uso para este tipo de cosas tambien.
Este interés por la historia de un país propio se le deberé a alguien, mas no a mí misma y aprovecho para darle mi agradecimiento. Alguien a quien le gustan los objetos viejos, las casas viejas y la arquitectura vieja y por supuesto la historia. Y yo no soy, no soy de esas personas, no quiero tener objetos viejos, aunque la estetica lo antiguo me parezca hermosisima y me guste mucho, prefiero fotografiarlo no más, pero que no tenga nada que ver conmigo. Y no se hasta que punto eso este bien o mal, ser tan desarraigado de la propia historia y de la historia del propio país de paso. Y bueno hay pasados que duelen demasiado y lo único que uno quiere es destruirlos, y cuando el pasado se convierte en una figura tan desagradable, también te vuelves indiferente a otra clase de pasados (una colombianada muy picha esta la mía), habrá que empezar arelacionarse con el pasado de una forma no destructiva.
Pero a mí, ir a esa casa, me dio una melancolía extraña, que solo asimilé a la hora dormir y que no me dejó dormir muy bien. Se me venían a la cabeza una y otra vez las imágenes de ese cuarto matrimonial azul, oscuro y antiguo, y las del pequeño cuarto rosado lleno de muñecas antiguas y un olor a viejo apestante. Cuando salí de la casa no pude saber exactamente cuál era el sentimiento que se respiraba en ella, pero No era ese sentimiento que he percibido en otras casas antiguas de Teusaquillo vacías y abandonadas. Esa casa era como si algo hermoso y grande se hubiese quedado detenido en el tiempo para pudrirse, como cuando uno tiene un pan delicioso para comerse y alguien llega te corta un pedazo de un tacazo y te dice ese otro pedazo delicioso de pan No te lo comerás, ese otro pedazo se quedara ahí para pudrirse en el tiempo.
Y anoche sentía miedo, pero no miedo de una casa antigua, sentía un miedo personal, el miedo de la frustración, el miedo de que me quiten algo, el miedo de que de pronto me quede sin mis anhelos, sin mis sueños, sin mis seres amados, y el miedo e quedarme estancada por una perdida.
Y no tengo idea de si alguien de esa familia se quedó estancado, pero en ese cuarto matrimonial hermoso y olvidado, oscuro no se si por el tiempo o por la luz, fino y en decadencia, se respira pura frustración y ganas de olvidar, y en el cuarto rosado de una niña de diez años, se respira un “no entendimiento”, un orden estricto y la esperanza confusa y envenenada de no sé qué.
En esa casa hubo gloria, hubo altísimas ilusiones, hubo felicidad en medio de la dificultad de las grandes ambiciones, pero de pronto sin saberlo todo fue cortado con un cuchillo muy afilado para desangrarse en el tiempo, y de la belleza, y de la ilusión, y de los sueños, solo quedan cosas que se pudren con el tiempo. Una gran castración, una gran castración, en el país donde se castran los deseos.
Creo que me llevé de esa casa el miedo a la frustración repentina. Y no es solo melancolía lo que se siente, se siente mucha tristeza y No por Jorge Eliecer Gaitán (en su estudio solo se respira un pasado trabajado arduamente y descontinuado), se siente tristeza por lo que pudo haber sido de esa familia y esa casa, de su esposa y su hija, que pueden ser la representación de lo que hubiera podido ser de esta sociedad que se va pudriendo cada día mas.
Fotos no tomé porque no dejaban y si pudiera no sé si lo haría y aunque no quiera la verdad, quizá sea una buena forma de empezar a relacionarme no destructivamente, ni temerosamente con el pasado por más doloroso que sea este.
Y no se los demás, pero cuando se trata de sentir cosas en casas antiguas yo me mando una alta sensibilidad, para eso y muchas otras cosas mas, y no me la voy a negar, mi sensibilidad a veces exaservada, la uso para este tipo de cosas tambien.
3 de enero de 2010
Libros del 2009
Libros del 2009 con calificación de uno a cinco.
1. Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. 5.
2. Del Amor y Otros Demonios. Gabriel García Márquez. 5
3. Negra espalda del tiempo de Javier Marías. 3
4. Ulises de James Joyce. Inacabado. 5
5. Emma de Jane Austen. 4
6. La casa de los Encuentros de Martin Amis. 5
7. La guerra contra el Cliche de Martin Amis. 3.5
8. Estrella Distante de Roberto Bolaño. 5
9. Harry Potter and the Deathly Hallows. J.K. Rowlling. 4.
10. Dublineses de James Joyce 5.
11. El beso de la Mujer araña Manuel Puig. 3.
12. El Viajero del siglo de Andres Neuman. 4.
13. Ciega a Citas de Carolina Aguirre. 3
14. Vampyr de Carolina Andújar. 3,5
15. Amor Perdurable de Ian McEwan. 4
- Autores Mujeres 5 de 15 muy bien, podría aumentar, debe aumentar: Austen 2, Aguirre, Andújar, Rowlling.
- Autores latinoamericanos o hispanoparlantes 7 de 15, muy bien: Marías, Puig, Bolaño, Andújar, Aguirre, Neuman, Marquez.
- Autores ingleses 8 libros de 15, siguen siendo muchos: Amis 2, Austen 2, Joyce 2, Rowlling 1, McEwan 1.
- Autores latinoamericanos o hispanoparlantes 7 de 15, muy bien: Marías, Puig, Bolaño, Andújar, Aguirre, Neuman, Marquez.
- Autores ingleses 8 libros de 15, siguen siendo muchos: Amis 2, Austen 2, Joyce 2, Rowlling 1, McEwan 1.
- Autores de otros paises 0.
- Literatura ficción o autobiiografia 14 de 15.
- Ensayo 1 de 15, mal. Amis
- Literatura contemporánea 11 de 15, demasiados.
- Clásicos 4 de 15, podría aumentar: Jane Austen 2, Joyce 2.
- Autores nuevos 4 de 15. Siguen siendo muy poquitos: Jane Austen, James Joyce, Manuel Puig, Andres Neuman.
- Autores nuevos 4 de 15. Siguen siendo muy poquitos: Jane Austen, James Joyce, Manuel Puig, Andres Neuman.
- Autores (No libros) repetidos 8 de 15, siguen siendo muchos: Gabriel García Márquez, Martin Amis, Roberto Bolaño, Andújar, Carolina Aguirre, Javier Marías, J.K. Rowlling, Ian McEwan.
- Más de un libro del mismo autor 3 de 15: Martin Amis, Jane Austen. James Joyce.
Este año (15) leí menos que el año pasado (22), pero este año trabajé mas, y para haber trabajado como trabajé, haber leído dieciséis libros no está mal. Además los libros que compré para el 2009 no me resultaron muy buenos y perdí tiempo considerable empezando a leer varios que no acabé.
Hay que leer mas:
Mujeres
Ensayos
Autores nuevos
Clásicos
Autores de otros paises (no latinoamericanos ni ingleses)
Hay que leer mas:
Mujeres
Ensayos
Autores nuevos
Clásicos
Autores de otros paises (no latinoamericanos ni ingleses)
30 de diciembre de 2009
Amor Perdurable, Ian McEwan
Pero hay gente así, hay gente que cree que la vida se traduce en explicaciones “cientificas” o meramente “racionales” , ya me siento como Parry escribiendo esto, pero es que Jed Parry es tan odiado quizá porque en el fondo tiene razón en algunas cosas o muchas, en medio de su locura, los locos dicen lo que uno quiere oír tantas veces. Uno se cree que no tiene nada que ver con los trastornos del que está al lado nuestro en la cama o en la vida diaria, decimos “tu tienes esto o tienes lo otro”, pero No decimos ”tu tienes esto con respecto a mi, o, lo que tu tienes tiene que ver conmigo”, no, no, no, es mas fácil culpar que involucrarse.
Cuando leía este libro pensaba que todos tenemos un Jed Parry en la vida, así sea simbólicamente, un sujeto o un algo que a ratos nos jode la existencia obsesivamente hasta desquiciarnos, hasta estropearlo todo, pero nos la jode porque nosotros lo permitimos, no porque llegué de repente intrusivamente, no, eso no pasa, todo está bajo nuestro permiso de que pase, pero nosotros terminamos culpando al pobre Parry de los problemas de nuestra existencia.
Los amores perdurables son difíciles, a veces es mejor o mas fácil tener varios amores en la vida y no uno solo quizás, al final es mas fácil estar solo que acompañado, sobretodo en esos momentos en que la vida ya no va a ser la misma, en que llega un tornado a cambiarlo todo, cuando de pronto te miras al espejo y te das cuenta de lo desastroso que estas por dentro, cuando hay algo radical para cambiar o cuando tus propios defectos abandonados por años te llevan a los más brutales errores. Si uno esta solo sobrelleva eso sin perjudicar a nadie, sin llevarte al otro por el camino, sin arrastrar a nadie a tus debilidades. Pero si estas con alguien, si decides amar perdurablemente las cosas se complican el doble.
En los amores perdurables los más graves problemas son invisibles y un día aparecen en forma de por ejemplo Jed Parry, nunca se van a aparecer con su nombre propio, nunca uno va a ser tan claro como para decir por ejemplo en el caso del libro: su problema es que tiene un gran vacío con respecto a no poder tener hijos y que los dos no saben manejar ese gran supuesto delito que cometió Joe, que su nivel de moralidad y autonconciencia ética está sufriendo cambios considerables, etc. Oh no, nunca. Un día uno se levanta y se siente totalmente inconforme y dice es por x, pero no, x, es una variable muy simple para explicar inconformidades. Tiene mucha razón McEwan cuando dice que las cosas no se acaban cuando uno cree que se acaban, el problema no se acaba cuando Joe y Clarissa logran hacer desaparecer a Jed de sus vidas, no, no existe el abrazo, ni irse a la cama a hacer el amor, no, ahí, justo ahí es que el problema se agudiza mas, porque los dos quedan desprovistos de su distractor para verse confrontados solos con ellos mismos.
Cierto, es increíble ver como algo asombroso se convierte en algo corriente, como viajar en avión por ejemplo, y sin embargo sin lo asombroso de cuando en cuando y quizá por eso vamos haciendo de nuestras relaciones caos de cuando en cuando, lo terrible seria decir que uno se va a vivir con alguien o se casa solo para volver a lo “asombroso”, o que uno tiene hijos solo para volver a lo “asombroso”. Hay preguntas que es mejor no responderse porque sus respuestas podrían parecer absurdamente simples y sin sentido, seguro que las preguntas más trascendentales tienen ese tipo de respuestas, seguro que por eso no sabemos siquiera porque vivimos.
Port ejemplo yo tendría una pregunta, porque elegir estar solo con una persona si igual también quieres y puedes estar con otras tantas personas? Decir que uno está con alguien porque esa persona es insuperable es falso de toda falsedad, siempre va a haber alguien por ahí mejor o peor que cualquier otra persona, o simplemente la gente es diferente. Creo que para esa pregunta la única respuesta que queda es el amor, y decir que uno elige estar con alguien por amor sigue siendo un gran misterio, o acaso uno podría amar a cualquier persona que elija amar? O acaso uno podría explicar que es el amor?
Debe ser un mal occidental, y sobretodo europeo, usar tanto la razón, creer que leyendo lo solucionamos todo, creer que analizando lo solucionamos todo, lo más triste de todo es que analizamos al otro, y sabemos decirle exactamente lo que le pasa y culpar al otro de nuestras penas según nuestros asombroso análisis, percpeciones y estudios comportamentales, pero somos tan ridículamente idiotas que No nos hacernos el propio análisis, No pensamos hasta el fondo que pasa en uno mismo con respecto al otro, eso no, eso no lo hacemos, y nos ponemos a decir como Joe “es que Jed Parry tiene síndrome de Cleremabunt, es que lo que yo necesito es cambiar de trabajo, es que tu no confías en mi, etc”
Por último diría que McEwan está como sobrevalorado en Inglaterra, es decir sus libros son buenos, pero ya, no para que sea el exponente de la buena literatura contemporánea, me parece a mí.
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